¿Cuánto cuesta mandar una campaña de WhatsApp a mis clientes?
Cómo se forma el precio de un envío por WhatsApp desde 2025, en qué se diferencia del correo y del SMS, y cómo saber lo que pagarás antes de enviar.
Desde julio de 2025, WhatsApp cobra por mensaje enviado, no por conversación, y el precio cambia según el país del cliente y según el tipo de mensaje. Te contamos lo que vemos en el mercado antes de que inviertas en esto.
Cómo se forma el precio, y qué cambió
Esto es lo que más confusión genera, porque la mitad de lo que vas a leer por ahí describe un sistema que ya no existe.
Hasta junio de 2025 se pagaba por conversación. Mandabas una plantilla, se abría una ventana de tiempo y todo lo que cayera dentro de esa ventana en la misma categoría iba en el mismo cargo.
Desde el 1 de julio de 2025 se paga por mensaje. Meta dejó obsoleto el modelo por conversación y ahora cada plantilla entregada se factura por su cuenta. Para una campaña, la diferencia es directa: lo que pagás es el número de mensajes que se entregan, no el número de clientes con los que acabas conversando.
El precio depende de dos cosas. La categoría del mensaje, donde marketing es la más cara y utilidad y autenticación salen más baratas, y el prefijo del país de quien lo recibe. Si tenés locales en España y en Argentina, el mismo envío cuesta distinto en cada uno.
No damos tarifas concretas en este artículo a propósito. Cambian con frecuencia, cambian por país y Meta ha movido las reglas dos veces en año y medio, así que cualquier número que escribamos aquí envejece en semanas. Lo que sí podés hacer es verlo antes de enviar.
Lo que hace falta antes de poder enviar
La audiencia no es una lista suelta. Se arma con tus propios filtros de cliente y con los niveles de tu programa de fidelización. Eso es lo que te deja hacer lo que de verdad baja la factura: mandar el WhatsApp caro solo a los clientes de nivel alto, y el resto por correo. Un mismo mensaje a toda la base cuesta varias veces más y rinde menos.
Y está Mise, la IA de Waitry, que vive dentro del mismo panel. Te redacta el texto y la imagen por canal para que vos los revises, y recomienda qué producto de tu carta poner en cada campaña en lugar de que lo decidas a ojo. La parte que hace que una campaña se quede sin salir casi nunca es el presupuesto: es que nadie se sienta a escribirla.
Después del envío se mide la interacción y el retorno, incluido lo que se vendió tras la campaña. Que es la única forma de saber si el canal caro valía la pena.
WhatsApp no deja escribir a una lista sin más, y es bueno que sea así.
Una cuenta de WhatsApp Business conectada, que se enlaza desde el centro de integraciones.
Plantillas aprobadas. Los mensajes que iniciás vos tienen que estar aprobados antes de usarse. Se envían a revisión y tardan un rato en aceptarse, así que no se improvisa una campaña para esta tarde.
Consentimiento del cliente. Tiene que haberte dado su número sabiendo para qué. Las listas compradas no valen, y aquí el problema no es solo legal: es que te bloquean la cuenta.
Compararlo con los otros tres canales
Esto es lo que de verdad decide el gasto, más que negociar el precio por mensaje.
Canal | Costo | Lectura | Para qué va bien |
|---|---|---|---|
Correo | El más barato | La más baja | Lo que puede esperar: novedades, menús, newsletter |
Notificación al celular | Muy bajo | Media | Avisos para quien ya usa tu app |
SMS | Medio | Alta | Recordatorios cortos, reservas |
El más alto | La más alta | Lo que importa de verdad y es para hoy |
La conclusión práctica: no mandes por WhatsApp lo que puede ir por correo. Si lo usás para todo, el costo se dispara y la gente se cansa, que es peor.
Dónde sí compensa: la reserva de esta noche, la mesa que está lista, el aviso de que su pedido salió, la promoción que caduca mañana.
Y hay un matiz que ayuda a decidir: los mensajes de utilidad, los que confirman algo que el cliente ya esperaba, son más baratos que los de marketing. Así que avisar de que el pedido va en camino cuesta bastante menos que mandar una oferta, aunque los dos vayan por WhatsApp.
Así lo hacemos nosotros
Si la pregunta es cuánto cuesta, la respuesta útil no es un número: es poder verlo vos antes de pulsar enviar. Eso es lo que hace marketing propio.
Los cuatro canales viven en el mismo editor. Correo, notificación al celular, WhatsApp y SMS. Eso suena a comodidad y en realidad es la decisión económica del artículo: podés elegir canal con el costo de cada uno al lado, en vez de mandarlo todo por el caro porque es el que tenés montado.
Ves la estimación de alcance y de costo antes de enviar, con tu saldo delante. Y podés mandarte una prueba a vos mismo, que evita el disgusto de ver una errata ya enviada a dos mil personas.
De dónde sale la lista
Un envío por WhatsApp solo es barato si va a la gente correcta, y para eso hace falta saber quién es cada uno.
Los contactos salen de donde el cliente ya está parado y con el celular en la mano: el QR de pedido y pago en mesa, la pantalla del kiosco, tu canal de delivery propio y la pantalla del POS que mira mientras paga.
Los cuatro alimentan la misma base, que es lo que después permite segmentar en vez de mandar a todos.
Cómo saber lo que vas a pagar, antes de pagarlo
Es lo único que de verdad hay que exigirle a una herramienta de envíos: que te enseñe la cuenta antes y no después.
Dos números bastan: a cuánta gente va a llegar y cuánto va a costar, con tu saldo delante. Si tu herramienta no te enseña eso antes de darle a enviar, estás firmando a ciegas.
La parte legal
El cliente tiene que haber dado su consentimiento al darse de alta, y cada mensaje debe incluir la forma de darse de baja que exige su canal. Esa regla de fondo es la misma en cualquier país: consentimiento informado, finalidad clara y baja fácil.
En España la concretan dos normas. El tratamiento del dato, donde la referencia es la Agencia Española de Protección de Datos, y el envío comercial, donde el artículo 21 de la Ley 34/2002 exige autorización previa y una forma sencilla y gratuita de darse de baja.
Con WhatsApp hay un incentivo extra para hacerlo bien: si la gente marca tus mensajes como no deseados, baja la calidad de tu número y acabas limitado o bloqueado. El canal se autorregula solo.
¿Lo vemos con tus números?
En una demo de quince minutos se monta un envío de prueba con tu base y se ve la estimación de costo en pantalla, canal por canal. Sales sabiendo lo que te costaría de verdad una campaña, que es justo lo que este artículo no puede decirte.
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Y si preferís ver antes cómo lo usan otros, están los casos de éxito.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un mensaje de WhatsApp a un cliente?
Depende del país del destinatario y de la categoría del mensaje, y las tarifas cambian con frecuencia. Lo práctico es ver la estimación de costo antes de enviar.
¿Se paga por mensaje o por conversación?
Por mensaje. El modelo por conversación quedó obsoleto el 1 de julio de 2025: ahora cada plantilla entregada se factura por su cuenta.
¿Qué categorías hay y cuál es más cara?
Marketing, utilidad y autenticación. Marketing es la más cara, con diferencia.
¿Cómo bajo la factura sin dejar de usar WhatsApp?
Segmentando. El canal caro para los clientes de más valor y el correo para el resto. Eso se decide con los filtros y los niveles de tu programa de fidelización.
¿Puedo mandar lo que quiera?
No. Los mensajes que iniciás vos tienen que ir con plantilla aprobada previamente.
¿Necesito WhatsApp Business?
Sí, con la cuenta conectada. No sirve el WhatsApp normal.
¿Quién me escribe los mensajes?
Podés hacerlo vos, y si se te atraganta, Mise redacta el texto y la imagen por canal para que los revises antes de enviar.
¿Es legal escribir a mis clientes?
Sí, si te dieron el número sabiendo para qué y pueden darse de baja. Nunca con listas compradas.
¿Mejor WhatsApp o correo?
Depende de la urgencia. Lo que puede esperar, por correo, que es mucho más barato. Lo de hoy, por WhatsApp.
¿Cada cuánto se puede escribir?
No hay una regla, pero en WhatsApp el margen es menor que en correo. Si dudas, manda menos.
Por dónde empezar
Fuentes
Paso del cobro por conversación al cobro por mensaje el 1 de julio de 2025, categorías de mensaje y dependencia del prefijo del país: documentación de precios de WhatsApp Business Platform, de Meta.
Consentimiento y baja: Agencia Española de Protección de Datos y el artículo 21 de la Ley 34/2002.
Previsión de alcance y costo, prueba previa, audiencias por nivel, Mise y medición del retorno: documentación de producto de Waitry y la página de marketing propio.
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Traés tu carta, la montamos delante de vos y lo ves funcionando con tus propios platos. Quince minutos, sin compromiso.
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